

Tras un arduo y meticuloso trabajo, la piedra ha mostrado su majestuosidad y valía en la Villa de París que forma parte del Complejo arquitectónico y patrimonial del Museo Nacional de Arte, dependiente de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FCBCB), edificación que está en la cuarta y última fase de su intervención y salvataje.
La restauración y conservación en la última fase de la Villa contempla salas destinadas a exposiciones, conservación y depósito de obras. Al culminar esta fase, estará habilitada para la visita del público.
Las tareas hechas con delicadeza extrema -incluso a punta de bisturí- incluyeron pilares, algunos de los cuales tienen bloques de piedra prehispánica en su estructura. El trabajo con la arquería fue particularmente riguroso, explicaron los arquitectos a cargo. Este edificio, a lo largo del tiempo fue usado también como negocio culinario, por lo que la forma en que fue habitado afectó con grasas y elevada temperatura los líticos de ese sector de la Villa.
Recordemos que la adjudicación del edificio patrimonial bajo el cobijo de la Fundación fue realizada en 2010. La primera fase de restauración culminó en 2015, contempló en el mantenimiento de cubiertas y techos en mal estado. La segunda fase culminó el año 2018 e incluyó la restauración de las salas de exposición que dan a la calle: Taypi Qhatu y Sala Arturo Borda, además del espacio denominado Escritorio, que se halla en el segundo piso de dicho escenario.

